En este momento estás viendo Detroit Pistons 21/22

Detroit Pistons 21/22

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:NBA
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios
  • Tiempo de lectura:23 minutos de lectura

Reconstrucción total con Cade Cunningham, pick 1 del último Draft, a los mandos

Los Detroit Pistons son una de las franquicias más longevas del basket americano. Fundados en 1941 en Fort Wayne (Indiana), en 1948 fueron uno de los primeros equipos en formar parte de la NBA. En esta época el equipo vivió algunos años muy buenos, siendo uno de los equipos potentes del campeonato con su llegada a a las finales en 1954 y 55, perdiendo ambas. Ya en 1957 su propietario decide mudar la franquicia a Detroit, donde permanece a día de hoy.

Los 60 y 70 pasaron sin mucha gloria en los Pistons, pero en la década de los 80 comenzaron a fraguar la mayor de sus leyendas, la de los «Bad Boys» que dirigía Chuck Daily desde el banquillo y lideraba un tal Isiah Thomas desde la cancha. Junto a él, Bill Laimbeer, Joe Dumars, Adrian Dantley, John Salley o Dennis Rodman. Un equipo peleón, físico, de los que te llevan al límite, que terminó la década con 2 anillos en su haber, ganando a Los Angeles Lakers (1989) y Chicago Bulls (1990). Poca broma.

Los nuevos Pistons giran en torno al rendimiento de Jerami Grant y Cade Cunningham

En los 90, con el equipo en plena reconstrucción, la apuesta en firme por Grant Hill marcó la década. Un jugador que terminó siendo de cristal, lamentablemente, cuando estaba llamado a ser uno de los catalogados como «sucesor» de Michael Jordan. Sin embargo, con el nuevo siglo el equipo volvió a recuperar su esencia, implantando incluso en la liga una predilección por el juego rácano en puntos, físico y puramente defensivo. Los Detroit Pistons de Chauncey Billups, Ben Wallace, Rasheed Wallace, Rip Hamilton y Tyshawn Prince barrieron en 2004 a Los Angeles Lakers de los 4 fantásticos (Kobe, Shaq, Payton y Malone) y se alzaron con un nuevo título de campeón NBA. Al año siguiente, San Antonio Spurs les privó en la final NBA de su 4º anillo, en una serie durísima a 7 encuentros.

De nuevo tocaba reconstrucción y en 2011 la franquicia cambió de propietario. Jugadores ilustres como Allen Iverson llegaron a vestir la camiseta de Detroit, pero sus fallos continuos en el Draft (no a la altura del de Darko Milicic en los 2000, pero casi) les meten en barrena. Actualmente la franquicia sigue metida de lleno en ese proceso, y para ello, tras conseguir el pick 1 del último NBA Draft, llega Cade Cunningham, para devolver a los Pistons donde se merecen. Han conseguido juntar

Roster

Si en 2020 fue Andre Drummond quien abandonó la franquicia, el pasado curso fue Blake Griffin quien terminó saliendo del equipo, rescindiendo su contrato y recalando en Brooklyn mediada la temporada. Por tanto, Jerami Grant es el que asume galones como su principal activo, más allá de la llegada de Cade Cunningham, su principal incorporación.

A partir de ahí, el equipo debe reconstruirse en torno al rookie llegado de la Universidad de Oklahoma State. Saddiq Bey es otra de las piezas importantes junto al «currante» Isaiah Stewart. Pocas adquisiciones, aunque algunos llegan dispuestos a coger el último tren NBA como Trey Lyles o Kelly Olynyk. También puede ser la última bala de destacar para jugadores como Josh Jackson o Kyllian Hayes. Temporada de transición, de probar piezas y ver las que sirven o las que hay que arrojar al mar.

PG – Cade Cunningham – #2
G – Cory Joseph – #18
GF – Hamidou Diallo – #6
F – Saddiq Bey – #41
F – Marvin Bagley III – #35
FC – Isaiah Stewart – #28
G – Killian Hayes – #7
G – Frank Jackson – #5
F – Jerami Grant – #9
F – Isaiah Livers – #12
FC – Kelly Olynyk – #13
PG – Saben Lee – #38
G – Rodney McGruder – #17
F – Chris Smith – #0
F – Jamorko Pickett – #24
FC – Luka Garza – #55

El banquillo

Dwane Casey

El veteranísimo Dwane Casey (64 años) llegó a Detroit en 2018 para reconstruir el equipo. Un hombre que se inició en los banquillos en su Universidad natal, Kentucky, en 1979, y que ha pasado la mayor parte de su carrera en la sombra como entrenador asistente. Después de varios años en las universidades de la región se marchó a Japón, donde permaneció 5 años entrenando allí, aunque estuvo muchos más años ligado al país nipón siendo entrenador ayudante del equipo nacional que debutó en 1998 en un Mundial. En 1994 volvió a EEUU, de nuevo como asistente, esta vez de Seattle SuperSonics, donde estuvo 11 temporadas hasta que se le ofreció la oportunidad de ser por 1ª vez entrenador jefe en la mejor liga del mundo en Minnesota.

Dwane Casey, de rozar el título NBA con Toronto a reconstruir los Pistons en apenas unos años

Las cosas no fueron bien, y apenas duró año y medio en los Timberwolves. De ahí, a Dallas como asistente otra vez, formando parte del anillo de 2011. La temporada siguiente le llegó la oportunidad en Toronto, una franquicia que había que reconstruir de 0. Es su mejor etapa como entrenador. Allí consiguió cambiar el equipo, del peor de la Atlantic Division, a Finalista de Conferencia. Su labor allí le valió para ser considerado como el mejor entrenador de la NBA en 2018, aunque sus malos Playoffs le terminaron dejando fuera del equipo que ganó el anillo la temporada siguiente.

En la temporada 2018-19 llega a otro equipo que buscaba reinventarse, los Detroit Pistons, que confían plenamente en él firmándole 5 temporadas, y este mismo verano y pese a los resultados, firma una extensión hasta 2024. Un entrenador con muchísima experiencia que tiene en su poder un contenedor de jugadores jóvenes con los que trabajar y sacarles provecho. Ya ha demostrado en Toronto que da libertad y confianza al jugador, y está lejos de un estilo encorsetado.

La estrella

Cade Cunningham

Pick 1 del último Draft, seguramente sea repentino poner como la estrella del equipo a un novato recién llegado a la liga, pero con los mimbres que tiene Detroit, es el jugador que debe encabezar su nuevo proyecto a largo plazo. Ya demostró en los Cowboys de Oklahoma State de lo que es capaz. Un base de casi 2 metros que tiene mucha capacidad de creación, con brazos largos, buen finalizador, y que tiene buen salto. Más de 20 puntos y 6 rebotes en NCAA, con un 40% en T3.

Cade Cunningham es un recién llegado, pero está llamado a liderar la franquicia

Sin embargo, sus primeros partidos NBA no han sido deslumbrantes, especialmente por sus malos % de tiro y por la necesidad de mejorar físicamente. No es lo mismo jugar contra universitarios que contra profesionales de élite. De hecho, el equipo ha cambiado el ritmo de juego para adaptarse mejor a sus condiciones. A partir de ahí, ha mejorado bastante en producción por lanzamiento. Sigue aprendiendo a pasos agigantados a ser un mejor base, jugando mejor situaciones de pick & roll o aprovechando ventajas en cambios defensivos. Debe seguir en esa línea.

Los escuderos

Jerami Grant

Nacido en Portland, Jerami Grant ha mamado el baloncesto desde pequeño. Su padre, Harvey, jugó en la NBA. Su tío, Horace, ganó anillos con Lakers y Bulls. Sus hermanos Jerai y Jerian, han coqueteado con la liga en mayor o menor medida, y muchos rinden a buen nivel en Europa. Cursó sus estudios universitarios en Syracuse, donde permaneció 2 temporadas demostrando ser un jugador sólido en la estructura del equipo. Bajo esta premisa aterrizó en la NBA en 2014, siendo 2ª ronda de Draft (pick 39) en unos Philadelphia 76ers en plena reconstrucción, donde dispuso de minutos.

Jerami Grant ha explotado como jugador en estos Detroit Pistons

Siempre fue un 3-4 con falta de tiro, pero que se maneja muy bien con el balón en las manos y ayuda mucho al rebote. Un jugador que no sobra en un equipo NBA. Mediada la temporada 2016-17 aterriza en OKC, en un equipo orientado a los PO pese a la marcha de Kevin Durant en verano. No fue hasta su última temporada allí cuanto pudo explotar como jugador, siendo titular, promediando 13,6 puntos y 5,2 rebotes, y consiguiendo una mejoría sustancial en el T3 rozando el 40%, haciendo un buen encaje con Paul George en el equipo. Pero ese mismo verano, fue traspasado a Denver por una 1ª Ronda de Draft. Pese a los buenos números, no encajaba en el plan de futuro de la franquicia.

En los Nuggets seguía siendo importante, pero saliendo de banquillo. Estaba en un equipo que llegó a Finales de Conferencia, que se dice pronto. En verano de 2020 decidió aceptar la buena oferta económica de Detroit Pistons, donde confiaron 100% en él como pieza clave del equipo. Tras la marcha de Blake Griffin mediado el pasado curso fue la primera espada indiscutible, promediando más de 22 puntos y siendo uno de los candidatos al «Most Improved Player» de la NBA. A día de hoy sigue brillando en los Pistons, pero es muy factible que de nuevo, y pese a sus grandes números, acabe traspasado. No terminan de confiar en él en ninguna franquicia definitivamente, aunque a algún equipo candidato al anillo le haría un buen apaño.

Saddiq Bey

El ex de Villanova fue drafteado por Brooklyn Nets con el pick 19 en 2020, llegando a Detroit en un traspaso a 3 bandas con los propios Nets y los Clippers. Personalmente fue una grata sorpresa su primera temporada NBA, donde alcanzó 12,2 puntos y 4,5 rebotes de media, quedando 4º en la lucha por ser el Rookie del Año. En NCAA demostró ser un gran tirador, con 45% de acierto en su última temporada con bastante volumen de lanzamiento. Muy preparado para ser un gran prototipo del 3&D moderno tan demandado en la liga.

Sadiqq Bey es una fuerza de la naturaleza y pieza principal de los actuales Pistons

Y es que si en algo destaca Sadiqq Bey es en su lanzamiento exterior, muy bueno en el catch & shoot. Pero también es un jugador con mucha energía, mucho motor. Un two-way player de manual, activo en ambos lados de la pista. Tiene una buena envergadura para un alero. Sin duda, una de las piezas clave de estos Pistons.

Factor X

Marvin Bagley III

Para muchos Marvin Bagley III será recordado en la NBA como la elección en el pick 2 del Draft de 2018 de los Sacramento Kings, donde su GM Vlade Divac le prefirió por delante de una de las nuevas megaestrellas de la NBA, Luka Doncic. Sin embargo para muchos, en ese momento, esta elección tenía sentido: los Kings contaban en sus filas con un Buddy Hield llegado como referente del traspaso de DeMarcus Cousins, y un incipiente Bogdan Bogdanovic en el exterior. Además, los números del jugador nacido en Arizona en una prestigiosa universidad como Duke, no eran ninguna tontería: 21 puntos, 11 rebotes y un 40% en T3, con casi 1 robo y 1 tapón por partido. Dominador absoluto en NCAA, con el basket corriendo por sus venas, ya que su madre era hija del mítico Joe Caldwell.

Marvin-Bagley-III

Muchos veían en él una futura estrella de la liga, un nuevo Chris Bosh. Pero eso nunca sucedió. El jugador no aterrizó de pie en una franquicia para muchos maldita como es actualmente Sacramento. Estaba llamado a liderar un nuevo proyecto que devolviese al equipo a los Playoff, pero las lesiones frenaron en seco su progresión temporada tras temporada. Cuando estuvo sano, apenas chispazos. Su «rookie wall» se alargó excesivamente en el tiempo. Para colmo su padre filtraba a los medios que su hijo no quería seguir en la franquicia. Un caldo de cultivo desastroso para triunfar.

En este mercado de traspasos llega a Detroit para intentar formar junto a Cade Cunningham una gran dupla, de coger su último tren al estrellato NBA. Quizás en otro equipo y en otro contesto sea capaz de demostrar sus cualidades. Tiene tan solo 23 años. Aunque para muchos, su actitud y físico siguen bajo sospecha.

El fondo de armario

Como toda franquicia en reconstrucción, Detroit está experimentando con varias caras nuevas y dando protagonismo a jugadores bastante jóvenes, a los que ha acompañado con algún veterano con rol secundario.

Cory Joseph es uno de esos jugadores expertos de la segunda unidad, y el mejor tirador del equipo con mucha distancia con respecto al resto. Un combo que ha vivido etapas importantes en la liga y que debe hacer crecer a los jóvenes.

Entre esos jóvenes está por ejemplo Frank Jackson, que se ha convertido en el mejor anotador exterior de banquillo de los Pistons. El ex de Duke ha encontrado su hueco en la NBA como 6º hombre, aunque su selección de tiro sigue siendo dudosa.

También encontramos a Killian Hayes, nacido en Florida pero de ascendencia francesa y que fue la apuesta fuerte de Detroit en el Draft 2020 (pick 7). Un jugador formado en Europa que maravilló en el Ratiopharm Ulm alemán donde promedió casi 13 puntos y 6,2 asistencias por encuentro, con más de 1 robo de balón. Sin embargo, en la NBA aún no ha conseguido despegar, y a sus 21 años muchos le han perdido la fe.

Los Pistons apostaron fuerte por Killian Hayes en 2020 y de momento el jugador no ha cumplido

Hamidou Diallo es otro de esos jóvenes con cierta experiencia en la liga que debe demostrar que es aprovechable. Un buen two-way player con un gran físico para posiciones exteriores pero sin tiro.

Kelly Olynyk llega para aportar la experiencia en el juego interior.Seguramente prometía más cuando salió de Gonzaga, pero no ha terminado de encontrar su hueco en la NBA. Eso sí, con minutos está demostrando a sus 30 años que tiene puntos.

Isaiah Stewart es otro de los jovenes llegados a la franquicia en 2020 junto a Killian Hayes y Sadiqq Bey. Un interior bastante limitado en la ofensiva, pero rocoso atrás. Es el máximo reboteador y taponador del equipo.

Por último, un jugador fetiche para mi: Luka Garza. Estrella universitaria en Iowa que muchos esperaban en Europa, pero que parece haber encontrado un mínimo hueco en la rotación de Detroit. Un interior con mucha clase, que cuando el equipo le ha dado minutos, ha rendido.

Las 5 claves

En un equipo en plena reconstrucción, los jóvenes tienen el poder. Sentar las bases del juego que quieren mostrar y sus cabezas visibles debe ser la prioridad. Una de ellas será Jerami Grant, que contra todo pronóstico, va a liderar esta transición quedándose en la franquicia.

Cade Cunningham será el líder del futuro. El pick 1 del último Draft entró en la NBA topándose de bruces con el «rookie wall», inconsistente y con muchos problemas en el tiro. Sin embargo, en la recta final ha mostrado un nivel envidiable, hasta el punto de meterse de lleno en la lucha por el rookie del año.

Otra de las claves del equipo es Marvin Bagley III. Recién llegado de los Kings, tiene la ocasión de demostrar si su único año en Duke fue un espejismo y todavía puede hacerse un nombre en la NBA.

Saddiq Bey y su capacidad para combinar con Jeramit Grant, siendo un 3&D importante.

El desarrollo de jugadores como Killian Hayes o Isaiah Stewart. Lo que está claro que el momento bueno de la franquicia está por llegar en los próximos años.

Deja una respuesta