En este momento estás viendo Phoenix Suns 21/22

Phoenix Suns 21/22

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:NBA
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios
  • Tiempo de lectura:21 minutos de lectura

Tras quedarse a las puertas, llegó la hora de la verdad en Phoenix

Phoenix Suns no tiene ningún título de campeón NBA, pero la temporada pasada se quedó cerca. Llegaron a la NBA en 1968, en una expansión que también trajo a la liga a precisamente su verdugo en estas Finales, los Milwaukee Bucks. Desde sus inicios la franquicia respiró frescura. Formada por ex alumnos de la Universidad de Arizona y eligiendo a un Jerry Colangelo de tan solo 28 años como General Manager. Tras un escándalo de drogas en la franquicia en los años 80 y la terrible pérdida del prometedor center Nick Vanos en un accidente aéreo, fue el propio Colangelo el que terminó comprando la franquicia.

Desde su fundación nunca habían conseguido rozar el título con los dedos, aunque también estuvieron cerca en 1976 (eliminatoria fraticida ante Boston Celtics) y 1993 (este año con un tal Charles Barkley en modo MVP). Un equipo donde también hemos visto jugar a los gemelos Van Arsdale, Rambis o Chambers.

Y es que si tiramos de memoria reciente, la mejor época de Phoenix Suns fue de 2005 a 2007, donde fueron uno de los equipos referentes de la Conferencia Oeste gracias al «run & gun» propuesto por Mike D’Antoni y la dirección en cancha de Steve Nash. Entre ambos convirtieron a la franquicia en el equipo más vistoso de ver de toda la NBA, el mejor ataque y el que más compartía el balón. Seguramente, estos Suns fueron el germen del actual juego rápido y triplista que se ha puesto de moda en la NBA. Del «small ball» que tantos réditos ha dado a Golden State Warriors.

Phoenix Suns maravilló el pasado curso llegando a las Finales NBA con un juego muy atractivo

En los últimos años Phoenix sufrió una larga travesía por el desierto de Arizona. La llegada de Devin Booker en 2015 vía pick 13 del NBA Draft fue la primera piedra. Pero el equipo no tuvo suerte ni en el resto de elecciones, traspasos ni banquillo. Hasta que en 2018 la suerte les sonrió con el pick 1 del Draft, donde pudieron elegir a DeAndre Ayton. No se clasificaron para Playoffs, pero era el inicio de algo.

En la temporada paralizada por la COVID-19, los Phoenix Suns fueron el equipo de moda de la burbuja de Orlando, ganando sus 8 partidos disputados. Justo la temporada pasada la franquicia llevó a cabo un traspaso fundamental, desprendiéndose de un gran Ricky Rubio, MVP del Mundial de China 2019 que ganó España, por traer al veterano Chris Paul. Fue criticado, pero no les salió mal. La última campaña tras quedar en 2º lugar en la Conferencia Oeste, llegaron a las NBA Finals, las cuales llegaron a comandar por 2-0. El 5º partido de la serie, clave. Ahora toca intentar tomarse la revancha.

Roster

Realmente no ha habido cambios importantes en estos Phoenix Suns. Devin Booker y DeAndre Ayton siguen siendo las piezas fundamentales sobre las que se construye la franquicia, y tras su buen rendimiento el año pasado, a sus 36 años Chris Paul consigue un buen contrato por 4 temporadas más, lo que supone una clara declaración de intenciones en la búsqueda del anillo.

Otra renovación importante es la del joven Mikal Bridges, su exterior más defensivo y atlético. Jae Crowder seguirá siendo el motor del equipo en ambos lados de la pista. Se intenta reforzar la rotación con perfiles que quizás no tuviesen el año pasado, destacando especialmente la llegada de JaValee McGee como intimidador. Llegan en el cierre de mercado Aaron Holiday y Torrey Craig, 2 perfiles trabajadores y con buen nivel defensivo.

PG – Chris Paul – #3
G – Devin Booker – #1
F – Mikal Bridges – #25
F – Jae Crowder – #99
FC – Frank Kaminsky – #8
C – JaValee McGee – #00
PG – Elfrid Payton – #2
G – Landry Shamet – #14
F – Torrey Craig – #0
F – Dario Saric – #20
C – Bismack Biyombo – #8
G – Cameron Payne – #15
G – Aaron Holiday – #4
F – Cameron Johnson – #23
F – Ishmail Wainright – #12
C – DeAndre Ayton – #22

El banquillo

Monty Williams

Monty Williams cumplirá su 3ª temporada al frente de los Phoenix Suns. Previamente comenzó su andadura como entrenador jefe en Charlotte / New Orleans Pelicans en 2010 hasta 2015. En 2016 siendo asistente de Oklahoma City Thunder, su vida dio un giro: su mujer Ingrid falleció en un accidente de tráfico, dejándole solo en este mundo con sus hijos. En ellos se refugió dejando el baloncesto en un 2º plano. Y es que jugadores que le conocen muy bien como Ryan Anderson o Kevin Durant, dicen que es la mejor persona que han conocido en sus vidas.

Monty Wlliams se consolidó el año pasado en Phoenix como un gran entrenador

No es casualidad que Chris Paul llegase a Phoenix con él de entrenador. Ambos mantenían una relación estrecha de sus años en New Orleans. Un caballero para toda la NBA, y un entrenador que ha devuelto a la franquicia aquel juego alegre que tan buenos resultados le dió en el pasado, pero siempre pasando por el filtro de un cerebro como Chris Paul en pista. Mucho 5 abiertos y libertad total para Devin Booker, quien al fin ha cogido por las riendas el mando de la franquicia. Unido a grandes complementos que aportan versatilidad o energía, hacen que esta maquinaria funcione a las mil maravillas.

La estrella

Devin Booker

Desde su llegada a Phoenix vía Draft en 2015 ha demostrado ser un gran anotador. Más de 13 puntos de media en su año rookie y a partir de ahí, más de 20 de media en cada uno de los años que lleva en activo. En la temporada 2019-20 consiguió llegar al NBA All Star Game, en gran parte gracias a su ex compañero Ricky Rubio como él mismo dijo en una entrevista. Pero Devin Booker tiene un lunar en su gran trayectoria. Estaba destinado a ser el líder de un equipo que, hasta el año pasado, no pisó la post – temporada bajo su mandato.

Devin Booker es uno de los mejores anotadores de la actual NBA y estrella de estos Suns

Un gran anotador al que muchos achacan esconderse y no ser capaz de llevar a su franquicia hasta lo más alto. En parte estoy de acuerdo. Hasta la llegada de Chris Paul, un auténtico líder más allá de los números, no lo ha conseguido. Ha mejorado mucho con Monty Williams. Tiene más libertad para destacar en ataque y esconder sus carencias en defensa. Ha mejorado sus % de tiro y limitado sus pérdidas. Ojo, tiene solo 25 años. Y debe seguir creciendo.

Los escuderos

DeAndre Ayton

El jugador de origen bahameño cayó en los Suns como agua de Mayo con el pick 1 del NBA Draft de 2018. Muchos hablaban de un nuevo O’Neal, aunque se parecen como un huevo a una castaña. Otros de un nuevo Greg Oden, con todo lo malo que eso conlleva: problemas físicos y extradeportivos. De hecho, en 2019 fue multado con 2 millones de dólares y suspendido 25 partidos por un caso de dopaje.

DeAndre Ayton ha dejado a un lado las dudas sobre su figura, firmando una gran temporada

Pero lo que aquí importa es el rendimiento deportivo. Y es que de las últimas camadas de novatos NBA, es prácticamente imposible encontrar un jugador interior con esa calidad y solvencia. Un 2,11 metros con una envergadura de casi 2,30 metros y tan solo 23 años. Una facilidad pasmosa para hacer dobles-dobles en puntos y rebotes durante toda su carrera sin ser el primer espada del equipo. Grandísimo finalizador. Un jugador al que Chris Paul le viene como anillo al dedo para jugar situaciones de pick & roll, y ojo, también de pick & pop desde media – larga distancia. Pero ojo, también hay problemas en el paraíso: recientemente se ha conocido que no ha llegado a un acuerdo para renovar su contrato, y decidirá su futuro el próximo verano.

Chris Paul

Uno de mis jugadores favoritos de siempre en la NBA, incluso desde que le vi jugar en la Universidad de Wake Forest. A sus 36 años Chris Paul ha demostrado que tiene cuerda para rato. Una carrera NBA brillante en lo individual, pero quizás no así en lo colectivo. Algo que pudo haber cambiado en 2011, cuando CP3 podría haber acabado en Los Angeles Lakers desde Houston Rockets, en un traspaso vetado por la NBA y en el que estaba incluido nuestro Pau Gasol. 6 años en New Orleans, 6 años en Los Angeles (pero en los Clippers), 3 en Houston, 1 en Oklahoma y en el verano de 2020, llegaba a Phoenix en un intercambio con otro jugador español, Ricky Rubio.

Chris Paul ha revivido en Phoenix ejerciendo de auténtico líder en la pista

Hablar de Chris Paul es hablar de sobriedad en la dirección de juego y elegancia. Desde 2007 todos sus equipos han jugado Playoffs. 4 veces máximo asistente de la NBA. 6 veces jugador con más robos de la liga. 11 veces All Star, Un fijo del Team USA. Incluído entre los 75 mejores jugadores de la historia de la NBA. Son galardones al alcance de muy pocos.

Su llegada a Phoenix fue una bendición, pese a que muchos estaban escépticos ante un jugador que ya entra en los últimos años de su carrera. Ha liberado más a Devin Booker en la ofensiva, no tiene que amasar tanto balón, y ha congeniado a la perfección con DeAndre Ayton. Además, se ha erigido como el auténtico líder del equipo. En la post-temporada sus prestaciones crecen. Su renovación por 4 temporadas está justificada en un proyecto que busca lograr el anillo a corto plazo.

Factor X

Mikal Bridges

El ex de la Universidad de Villanova llegó a Phoenix en 2018, siendo el pick 10 del NBA Draft de ese mismo año. Desde el primer minuto la apuesta por el jugador en Arizona ha sido clara, llegando a los 30 minutos por partido en su año Rookie, donde se hizo con la titularidad. Y es que Mikal Bridges es un jugador de los absolutamente necesarios para dar equilibrio en cualquier equipo.

Mikal Bridges se ha convertido en la tercera espada ofensiva del equipo por méritos propios

Tienes unas capacidades atléticas impresionantes. Corre muy bien la pista, y es un gran finalizador entrando a canasta, donde podemos verle varios mates espectaculares. Defensivamente aporta la energía necesaria a un equipo con gran calidad ofensiva. Pero su mejor versión llegó la pasada temporada, donde incrementó sus números gracias a una notable mejoría en el lanzamiento de 3 puntos, convirtiéndose en un perfecto «3D», algo que está tan demandado en la NBA actual (3 tirador y defensor). Sin duda da el equilibrio perfecto a estos Phoenix Suns.

El fondo de armario

Las pérdidas en verano no han sido sangrantes, como tampoco han sido muy reseñables las llegadas. Las renovaciones de Cameron Payne como revulsivo y especialmente de Chris Paul como líder han sido lo más destacado del verano.

Suman también a Elfryd Payton en el puesto de 1, jugador del que se esperaba mucho más que unos estrambóticos peinados.

Landry Shamet llega para aportar tiro desde el banquillo.

Con el cierre de mercado, llegan Aaron Holiday y Torrey Craig, 2 exteriores con buena mano de fuera, trabajadores y muy implicados en defensa.

Seguirá siendo pieza clave en el equipo Jae Crowder. Un multiusos todoterreno con una energía inagotable. Jugador de los que hace poco ruido a nivel mediático pero de los que aporta mucho en la pista. En la misma línea está Ishmail Wainright, todo un portento físico que en Europa me encantaba.

Jae Crowder es el jugador que cualquier equipo necesita: todoterreno e incansable

Tras una grave lesión está por ver si Dario Saric recupera un nivel aceptable como jugador destacado en la rotación. Mientras tanto, el que sí parece haber revivido con las bajas en el equipo es Frank «The tank» Kaminsky, ex estrella de Wisconsin que no ha llegado a encontrar nunca su hueco en la NBA.

JaValee McGee llega como fichaje totalmente de rol defensivo. Un stopper interior que les hacía falta. Junto a él, la última incorporación: Bismack Biyombo. El ex Fuenlabrada es un auténtico especialista en contundencia defendiendo su propio aro y cerrando el rebote.

Las 5 claves

Juego rápido como modo de vida. Tienen muy interiorizado el «5-Out Motion Offense». En palabras de su entrenador, un jugador no puede estar más de medio segundo con el balón parado. O tira, o pasa, o lo conduce. Baloncesto libre.

El liderazgo de Chris Paul y la liberación para Devin Booker. Ambos maximizan su rendimiento haciendo lo que mejor saben.

Las posibilidades del equipo en manos de la evolución de DeAndre Ayton. Mentalmente se le ve endeble, y es su punto débil.

El bloque como fortaleza. Los complementos son los que hacen que el equipo funcione. El banquillo aporta mucha energía.

Darío Saric. Su lesión hizo mucho daño en los pasados Playoff, ya que el croata aportaba algo diferente al equipo.

Deja una respuesta