Buenas a tod@s de nuevo. En este post, que puede complementar perfectamente al anterior donde repasaba lo que ha sido toda la temporada del Baloncesto Fuenlabrada, pretendo poner notas a todo el plantel del club desde un punto de vista deportivo. Es decir, evaluar al banquillo y los jugadores.
Ni que decir tiene que los juicios que empleo son meramente personales, y que seguramente much@s de vosotr@s no estaréis de acuerdo. He intentado ceñirme no solo a lo estricto y frío de la estadística, sino también a la incidencia de cada jugador en el grupo y a las expectativas previas que tenía de cada uno de ellos.
Gracias por pasaros y ¡Vamos al lío!
Banquillo: Toni Ten & Rubén Perelló
Con sinceridad, me ha sido muy complicada su evaluación. La temporada si nos ceñimos al resultado, no es buena. No se ha cumplido el objetivo mínimo, que quiero pensar era meterse en Playoffs. Eso significaría suspenderles.
El tramo inicial del curso fue dantesco. Ya no solo por los resultados, sino porque no sabíamos a qué jugaba el equipo. No había ni rastro de la esencia del banquillo, ni una impronta de qué se buscaba. O al menos eso me pareció a mi.

Sin embargo, se que este cuerpo técnico ha trabajado mucho, ha cambiado un sin fin de cosas, de tácticas. A veces el contexto no acompañaba: la presión de jugar en Fuenlabrada, la mochila de derrotas. Otras simplemente el equipo pudiera ser insuficiente. Pero no tan malo para lo que plasmaban los números.
Pero con ellos he tenido la sensación de que eran el estudiante que, por el motivo que fuese, no daba con la tecla hasta que lo consigue. Tiene los mimbres y a base de persistir, lo consigue. Y se merecen una segunda oportunidad. Creo que por esto el club apuesta (y en mi humilde opinión acierta) en renovar a Toni Ten y darle esta confianza.
Está claro que el «rush» final de temporada salva un poco los muebles, pero el resultado es malo. No entramos en Playoffs. Y la gran pregunta es, ¿si este número de victorias lo conseguimos diluido durante la temporada en lugar de en el último tercio? Pues seguramente la nota habría rozado el suspenso.
Sin embargo, creo que al final tiene mérito lo conseguido. Por eso les pongo un 6.
Nota final: 6.
Plantilla
Tomás Bellas
La vuelta de Tomás Bellas como uno de los capitanes y base titular del equipo prometía ser un seguro de vida para el Baloncesto Fuenlabrada. Sin embargo, al veterano base madrileño le costó entrar en competición.
Su inicio de temporada fue discreto, amoldándose al criterio arbitral y a sus compañeros, que seguramente no sacaban a relucir su mejor baloncesto en situaciones de pick & roll. Tampoco encajaba muy bien algunas situaciones defensivas, ni teniendo que ser una de las primeras espadas en ataque, algo que nunca fue durante su carrera.

Sin embargo, Tomás fue creciendo con la competición, y con él todo el equipo. Para mi ha sido uno de los artífices de la mejoría de nuestro juego en el tramo final de temporada, asumiendo incluso tiros importantes. Jugador al que yo renovaba sin ninguna duda, y al ser posible, acompañaba con un base que al menos le comparta minutos.
Nota final: 7,5.
Mateo Díaz
Siendo honesto, tenía bastantes expectativas con Mateo Díaz esta temporada. El argentino sigue siendo muy joven, pero sus 3 años de experiencia el LEB Oro son para pensar que ya venía «con la mili hecha».
Su tramo final de temporada con Almansa fue muy bueno, siendo uno de los artífices de la salvación deportiva del club, que no pudo materializarse luego en los despachos. Incluso me atrevería a decir que fue nuestro mejor jugador en pretemporada, muy enchufado, y dejándonos alguna gran exhibición anotadora.
Sin embargo, durante el curso ha tenido bastantes claros y oscuros. Partidos muy buenos a nivel anotador, con otros donde la toma de decisiones ha sido un desastre. Siempre revolucionado, debe tener más templanza si quiere ser un base importante.
Nota final: 5,5.
Petar Aranitovic
Con pasado en ACB, ligas europeas, Partizan y tras su buen trampo final de temporada en Almansa formando dupla con Mateo, me esperaba un buen rendimiento de Petar Aranitovic, un jugador con puntos en las manos.
Pero bajo mi punto de vista, ha ido toda la temporada a chispazos. Quizás el papel de referente en ataque no le vino bien, y tampoco nuestro estilo de juego. Un jugador que más que tirador, necesita la pelota para sentirse cómodo y buscar el aro, a veces en acciones demasiado forzadas y precipitadas.
Con Petar me he quedado con la sensación de que nuestro estilo nunca le ha venido bien. Que en plena ebullición ofensiva es un jugador capaz de meterte 6-8 puntos consecutivos, pero que quitando ese flashazo, el resto del partido desaparece e incluso penaliza su presencia en pista. Su lesión del tramo final de temporada también le ha penalizado.
Nota final: 5,5.
Edu Durán
El pelirrojo es uno de los guerreros de Toni Ten. Un grandísimo tirador al que las lesiones le han ido alejando de aquel grandísimo anotador que fue en sus primeros años como profesional.
Creo que Edu es un gran trabajador y que siempre ha intentado aportar al equipo. En las «vacas flacas», es decir, los 2 primeros tercios de la temporada, me pareció nuestro jugador más regular en el binomio expectativas – realidad.
Aunque es cierto que en el tramo final de temporada, no ha rendido al mismo nivel. Quizás la llegada de Swing, Garino, etc. le colocó en un rol más residual, de demasiado especialista. Incluso con la lesión de Petar, no pudo asumir más protagonismo. Pero expectativas – rendimiento, creo que el trabajo de Edu no ha sido malo.
Nota final: 6,5.
Blaz Mesicek
Cuando fichamos al esloveno, alguna fuente muy autorizada que le conocía más que yo, y de primera mano, me dijo que era un jugador que perfectamente podía ser TOP 5 de la categoría. Me puse a investigar y mala pinta no tenía. MVP del prestigioso torneo de L’Hospitalet, donde Luka Doncic fue MVP de la final.
¿Por qué Blaz no estaba entonces en la primera línea? Parece ser que sus problemas de espalda se habían cronificado, y eso le impedía desarrollar su baloncesto. Aquí vimos un jugador limitado, apagado, que sin ser un tirador y mermado físicamente, lo pasó mal. El 3 tampoco era su puesto, que era algo que se nos vendió.
Nunca vimos un referente ofensivo exterior que necesitábamos como el comer. Seguramente, una de las 2 grandes decepciones del equipo.
Nota final: 3.
Pato Garino
Contar con el argentino en LEB Oro ha sido un auténtico lujo. Las lesiones han lastrado la carrera del «Pato», con casi 2 años y medio en blanco, pero su experiencia al máximo nivel (Euroliga, Selección) está ahí y ha dado mucho equilibrio al equipo pese a esa larga inactividad, o al menos, esa larga falta de regularidad en su salud.
Lejos de ser diferencial en ataque, Pato sí lo ha sido en defensa. El jugador capaz de emparejarse con la estrella rival y secarla. Un rol que ha asumido de buen grado, algo que para un jugador de su nivel aterrizando en esta categoría, es para valorar muy en positivo.

Cierto es que le ha pesado en contra el tiro exterior (32,8%), distancia a la que ha perdido el tono después de la lesión, pero su entendimiento del juego a nivel espacios y saber leer las defensas, unido a su voluntad, le han hecho pieza clave en la mejoría de la segunda vuelta. Físicamente no le veo para dar un salto de mucho nivel, pero su caché mandará. Ojalá se quedase.
Nota final: 7.
Rodijs Macoha
Sinceramente, pensé que este era el año de Rodijs. Llevando bastante tiempo en dinámica ACB y habiendo mostrado un buen físico, esperaba que en LEB Oro nos diese un plus de piernas y de equilibrio. Era el jugador de la línea exterior más preparado para esto.
Creo que el letón estaba ante su gran oportunidad y no la ha aprovechado. Sabemos que no destaca precisamente por su muñeca, pero físicamente está bien dotado para ser superior en una categoría donde hay perfiles exteriores de todo tipo. Jugadores como Savkov, Hazlik … jóvenes con mucha menos experiencia y bastante menos preparados triunfaron en la categoría.
Me duele decirlo, pero creo que si el equipo quiere tener otro nivel, no podemos seguir contando con Rodijs. En Fuenlabrada, su tren se ha marchado.
Nota final: 4.
Jordan Swing
Uno de los jugadores que lo cambió todo. Con el estallido de la guerra de Ucrania, Jordan Swing abandonó Europa y desde entonces, estuvo jugando en USA, en el equipo de su ciudad natal. Inactivo desde Marzo y siendo recientemente padre primerizo, su llegada a Fuenlabrada ha sido clave para realizar una gran segunda vuelta.
El americano es un jugador que ya conocía nuestro país, e incluso la categoría. Hace casi una década maravilló en Oviedo, lo que le llevó a ACB con Zaragoza. Una muñeca zurda decisiva, alguien a quien pasarle el balón en los momentos calientes y que no se va a cortar en lanzar, e incluso en generarse sus propios tiros.
Además de su anotación, la dimensión de Jordan Swing ha ido más allá. Nos ha permitido rotaciones de mucha más calidad, y plantar una amenaza constante en ataque sobre el parquet, liberando a jugadores como McGrew, que desde la llegada de Jordan, han hecho su mejor tramo de temporada.
Como jugador, excelente, pese a que se le ha notado que le han pesado las piernas en los últimos partidos. Como persona, aún mejor. No he conocido a nadie que se despida con un ramo de flores como agradecimiento.
Nota final: 7,5.
Tanner McGrew
Que Tanner McGrew, el jugador más diferencial (bajo mi punto de vista) de la anterior Final Four de LEB Oro que culminó con el ascenso de Palencia nos esperase hasta casi Agosto para firmar, me pareció un auténtico milagro (cosas de agentes, imagino, ya que comparte con Toni Ten y otros fichajes).
Y no hablo de diferencial por ser capaz de meter 20 puntos y coger 10 rebotes en cada partido, sino porque es ese perfil de jugador que hace mejores a sus compañeros. Y quizás, nuestra lectura de esto fue un error. Llegó a Fuenlabrada como estrella, como líder del proyecto, y es algo que le ha pesado.
Esa responsabilidad en ataque, esa obligación … nunca le ha sentado bien. Cari acontecido en muchos partidos. Gesticulando en exceso en otros. Frustrado. Le llevaba a no sumar para el equipo. Pero gracias a los fichajes, y seguramente a algún click mental necesario, Tanner McGrew terminó la temporada como uno de los mejores jugadores de la categoría, casi a ritmo de MVP, como aquel que consiguió ante Coruña.
Creo que la llegada de Pato y sobre todo de Jordan le liberaron mucho de estos galones, y le permitieron desarrollar su juego. Compañeros de mayor nivel a los que pasar, con los que jugar, y lanzamientos más liberados. Además, creo que finalmente entendió su papel en el equipo, y su gesticulación en pista fue otra muy diferente.
Para mi, una de las piezas claves a renovar para hacer un equipo potente.
Nota final: 7,5.
Khadim Sy
A caballo entre el 4 y el 5, Khadim llegaba tras una primera experiencia profesional en Iraurgi, equipo con el que perdió la categoría. Un jugador joven, con proyección, que debía aportar atlecisimo en el juego interior del equipo, pero al que le gustaba más jugar por fuera. De hecho, tiraba incluso más de 3 que de 2 pese a ser un hombre alto.
Pero su aterrizaje en Fuenlabrada no fue bueno. Una enfermedad le impidió comenzar la temporada con el equipo, y ya fue todo el curso a remolque. Un golpe duro en el talón de Aquiles del Fuenlabrada la pasada campaña: el juego interior.
Físicamente nunca se le vió a tope, y mucho menos tácticamente, perdido entre los sistemas. ¿Qué hubiera pasado si hubiese hecho una pretemporada normal? Nunca lo sabremos.
Nota final: 4.
Joey Van Zegeren
Vaya por delante que cuando se anunció su fichaje, no me gustó. Venía de no jugar demasiado bien en San Pablo Burgos como 5 suplente de Mahalbasic, y apuntaba a ser nuestro pívot titular. Sin embargo, Toni Ten le conocía bastante bien de etapas anteriores en la LEB Oro. Voto de confianza (y de agente de nuevo, que igual que te dan, te quitan).
Tristemente para él, sufrió una dura noticia personal a inicios de temporada que seguramente mentalmente no le hizo estar en las mejores condiciones. No quiero justificar su rendimiento, que para mi ha sido bastante malo, pero entiendo que pueda influir.
El jugador que sobre el papel debía aportar el atleticismo al equipo, la potencia interior, el rebote o la intimidación, pronto se quedó en un «run run» en la grada y en un apodo, «Blandegeren». Rara vez se le ha visto muy enchufado, o con el nervio necesario para competir a este nivel. O yo me quedo con esa sensación. Temporada decepcionante pese a algún mínimo chispazo, que nos ha lastrado muchísimo, dejando al equipo muy desequilibrado.
Nota final: 4.
Jorge Bilbao
Para mi, un jugador como Jorge Bilbao es un «must» en cualquier equipo, un perfil obligatorio. Limitado, pero se deja el alma en la pista con unos cojones como castillos, hablando mal y pronto.
No va a ser el que más luzca en la ofensiva, ni el más letal en el tiro libre, pero va a luchar cada balón y se va a pegar (en el buen sentido) en la cancha con quien haga falta. Un soldado, un gladiador. Y es que para mi, Jorge no ha tenido un año sencillo. Vino como 4, y por circunstancias, acabó jugando como 5, siendo más solvente que cualquier otro pívot del equipo.

Un jugador que va más allá de las estadísticas. Levanta al equipo y a la grada con su entrega. Un rebote ganado, un balón peleado por el suelo, un 2+1. Innumerables acciones que suman mucho más de lo que los números marcan. Y no solo eso. Con sus limitaciones, es un estudioso del juego. En los últimos partidos de casa, su lectura de líneas de pase ha sido tremenda. Un currante que siempre busca mejorar.
Para mi ha sido el corazón de este Fuenlabrada, y un honor que haya vestido nuestra camiseta. Todo lo que no sea que continue con nosotros me parecerá un error de bulto. De hecho, expectativas-rendimiento, para mi tiene la nota más alta de todos los jugadores.
Nota final: 8.
Abdul Malik Abu
Un fichaje muy necesario. Otro jugador que llevaba un tiempo sin competir que aterrizó en nuestro club para dar presencia al juego interior. Intensidad y sobre todo, juego por encima del aro, tanto atrás como alante.
Y es que sin tener un rendimiento descomunal, y terminando la temporada con problemas de lesiones, Malik Abu ha sido otro de los jugadores que ha hecho subir el nivel del equipo, pasando por la derecha a Van Zegeren. Para el recuerdo quedarán su conexión con la parte más joven de la grada, o esos mates estratosféricos.
Y sobre todo, creo que la actitud del jugador ha sido ejemplar. Siempre con una sonrisa, atrayendo el buen rollismo al vestuario. Jugador de vestuario que, personalmente, si es como un segundo espada no me importaría que siguiera. Una pieza que nos faltaba desde el inicio de la temporada, y que fue la última en llegar.
Nota final: 5,5.
Osas Ehigiator
Hablar de Osas, siendo francos, me entristece. Un jugador de la casa, internacional con la selección sub-20 que, tras una grave lesión, parece que ha echado a perder su carrera.
Su constitución física no le ha ayudado con esto, y seguramente tampoco su tendencia a ganar kilos. Pero creo que en ocasiones sus decisiones o su cabeza tampoco le han ayudado. En verano se marchó a Lituania intentando relanzar su carrera, haciendo un Okouo, pero ni siquiera empezó la pretemporada allí.
Volvió aquí, a su casa, y se le hizo un contrato hasta final de temporada. Nuestros problemas en los pívots le vinieron como agua de Mayo. Pero si Osas era lo máximo a lo que podíamos aspirar … En cuanto estuvo toda la rotación disponible, dejó de entrar en las convocatorias. Una pena, en todos los sentidos.
Nota final: 4.
Y hasta aquí todo el análisis, hombre por hombre, de la plantilla del Baloncesto Fuenlabrada 23/24. Espero que os haya gustado, y que me comentéis si estáis de acuerdo o en desacuerdo, que al final esto es mi opinión puramente personal y es algo subjetivo.
¡Nos vemos en el siguiente artículo! Cuidaos mucho.



