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Un viaje por la temporada 23/24 del Baloncesto Fuenlabrada. Aterrizaje forzoso en la LEB Oro

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Hace mucho que no escribo por aquí, quizás demasiado. Falta de tiempo, el día a día nos devora a todos. Quizás a veces falta de ganas también, entre otras circunstancias personales que han ido aconteciento por el camino. Pero no es el caso que nos ocupa.

He pensado que qué mejor manera de intentar retomar esto poco a poco, que con un viaje por lo que ha sido nuestro devenir en la p… preciosa LEB Oro. Os invito a acompañarme a lo largo de estas líneas. ¡Vamos a ello!

Agonía sin fin y largo verano

La mejor manera de analizar un análisis es tener un punto de partida y un contexto que nos sitúe de una manera clara y estructurada sobre lo que vamos a valorar a continuación.

En nuestro caso, el punto de partida no es especialmente bueno. Dejé de escribir finalizando la primera vuelta de la temporada 22/23 en ACB. El equipo marchaba colista de la tabla, con 3 victorias y 14 derrotas, y con unas sensaciones deportivas y extradeportivas muy malas.

La temporada pasada fue una tortura, una agonía que parecía no tener final mientras veíamos como nuestro equipo se desangraba en todos los aspectos. Una plantilla sin alma que se vislumbraba descendida prácticamente desde el mes de Febrero, y que tan solo obtuvo 4 triunfos en toda la temporada.

Ir a un pabellón cada vez más vacío era un drama. Se asumió muy rápido el descenso. En estas circunstancias, quizás lo mejor hubiese sido resetear desde mucho antes de finalizar la temporada e intentar empezar un proyecto con ilusión desde LEB Oro. Quizás esa era la idea … pero no fue así.

El Baloncesto Fuenlabrada tuvo un final de temporada 22/23 agónico, y un verano muy largo. El 13 de Junio de 2023 se presentaba un presumiblemente cambio de rumbo en el club, con Germán Cea como Presidente Ejecutivo. Un hombre de la total confianza del ahora Presidente de Honor, José Quintana.

Sin embargo, de puertas para dentro, se vislumbraba poco atisbo de cambio o ilusión. Germán Cea era básicamente un gestor que venía a controlar las cuentas del club, a ponerlas al día, estando muy malogradas de las gestiones anteriores.

Las turbias salidas de Bassala Bagayoko y Malique Lewis del club, casi en cascada, tampoco ayudaron nada. Los mayores valuartes de la «cantera» e imagen de una campaña de abonos que se lanzó sin tener ni siquiera la primera piedra puesta del nuevo proyecto. Un total salto de fé para la gente que venía del peor año de la historia del club.

Mientras, se hablaba de que había mucha deuda. Que el dinero del fondo de ascensos y descensos se iba a esfumar. Que se debía dinero. Mucha rumorología que solo retrasaban la toma de decisiones. Lejos de crear un clima de ambición por retornar a ACB, se creó un clima de crispación y tristeza.

El Baloncesto Fuenlabrada es el último equipo en anunciar un fichaje en toda la LEB Oro. Vamos al mercado tarde, con menos dinero, y muchos jugadores no nos esperan. Hay menos presupuesto del estimado. El mensaje que se manda nunca fue el de ascender, sino el de competir. Quizás habría que haber sido más claro: el objetivo era sobrevivir.

Llegó Toni Ten al banquillo, un entrenador con mucha experiencia en la categoría. Junto a él, jugadores de su guardia pretoriana, un Tomás Bellas que volvía a casa y un Tanner McGrew como piedra angular del proyecto, siendo uno de los jugadores más relevantes del recién ascendido Palencia.

Sin embargo, el equipo estaba lejos de los grandes transatlánticos de la liga, y a duras penas le daba para competir con la zona noble. Final Four era un objetivo muy ambicioso. Playoff quizás realista. El lienzo del equipo estaba incompleto. Faltaban piezas, faltaba físico o atleticismo. A la postre se pudo comprobar todo esto.

Bienvenidos al barro: esto es la LEB Oro

Tras una pretemporada titubeante donde en el trofeo de Getafe ante San Pablo Burgos y Movistar Estudiantes quedaba patente que el equipo estaba lejos de ese nivel, iniciamos el curso.

Mención a parte tiene el partido que jugamos en Belgrado contra el Partizan, donde nos apalizaron, pero cuya la ambientación merece dejar al menos un video por aquí.

Debutamos en casa ante un equipo a priori de la parte media – baja de la tabla, Alega Cantabria. Sobre el papel, parecía un buen rival para comenzar nuestra nueva andadura en LEB Oro con buen pie y ganar confianza. Pero lejos de aquello, todo se volvió en nuestra contra.

A las primeras de cambio nos vemos 2-15 en el marcador en casa, ante un rival inferior. Todos nos quedamos desdibujados, más aún cuando finalmente se consumó la derrota. Era la bienvenida al barro, a la LEB Oro. El primer bofetón en la cara.

Lamentablemente, lejos de ser un traspiés, la cosa se agravaba según pasaban las jornadas. Con la baja indefinida de Khadim Sy en el limbo, que ya de por sí dejaba aún más coja la corta plantilla, y aparentemente sin soluciones, ni desde el banquillo ni desde los despachos.

Nos plantamos con un balance de 2-7 tras caer duramente en Oviedo, y sin conocer la victoria en el Fernando Martín, perdiendo contra equipos duros, pero también con otros mucho más llevaderos como Castellón. El miedo nos atenazaba, los inicios consistían en parciales en contra cada vez peores que a la postre eran imposibles de remontar.

Empezó el run-run. Toni Ten pudo haber sido perfectamente Toni Nine, Eight e incluso Seven. Entiéndase la referencia. Pero no hubo cambios. ¿A qué juega el equipo de Toni Ten? Nadie lo sabía.

Los jugadores cabeza de proyecto estaban desdibujados en sus roles. Tanner McGrew no ejercía de jugador determinante, sin poder desplegar su juego. Tomás Bellas pasó una dura adaptación a la categoría, especialmente con el estamento arbitral. La intermitencia de Petar Aranitovic nos mataba. Y el juego interior … cualquier mendrugo capaz de rebotear nos hacía un traje.

Las ruedas de prensa post partido eran duras, complicadas. Y las entrevistas pre partido eran repetitivas, con un discurso que no calaba entre una afición que creía no haberse despertado todavía de la pesadilla del curso pasado. No se tomaban decisiones, no se sabe si por falta de dinero, o por no saber que hacer.

Pero la realidad era que las expectativas del equipo (y del aficionado) fueron bajando de la mano. De luchar por Final Four al Playoff. Y de ahí, incluso a mirar de reojo al descenso, al menos yo lo vi así tras el 119-77 encajado contra Tizona. Un precipicio que daba vértigo, tanto en lo deportivo como seguramente en lo institucional. LEB Plata posiblemente significaría el fin.

¿Dulce Navidad? Crisis institucional

Sí, sé lo que estáis pensando. Llega la Navidad y otra vez nos encontramos el club como un polvorín. El 22 de Diciembre el Baloncesto Fuenlabrada publica un comunicado donde oficializa la destitución de Germán Cea como líder del proyecto. Sí, el mismo Germán Cea que llegó en verano.

Al ex dirigente vasco se le acusa principalmente de deteriorar excesivamente la cantera del club, donde el Baloncesto Fuenlabrada siempre fue referente. El equipo EBA, a esa fecha, no había conseguido ni un solo triunfo, dando prácticamente por sentenciada su pérdida de categoría. Los motivos del por qué de esta circunstancia, los dejo abiertos a vuestro criterio.

Entre otras cosas, también se vertían acusaciones graves contra su persona, con denuncias de por medio. No voy a entrar a valorar nada porque son temas muy delicados, pero os dejo este artículo del medio deportivo Relevo que lo va a explicar y sintetizar mucho mejor que yo.

Nos encontramos sin máximo dirigente y con una situación deportiva complicada. Poca broma. Sin embargo, tras estos tristes sucesos, empezamos a ver «movimiento» en el club. Quizás el dinero estuviese retenido por Germán. Quizás no teníamos dinero para gastar. En mi humilde opinión, algo había que tocar. De seguir «sin hacer nada», el equipo se iba al hoyo.

No quiero decir con esto que no confiase en el cuerpo técnico, o en que no trabajasen. Simplemente es que con la dinámica y recursos que se veían, la tendencia era de ir cuesta abajo y sin frenos.

Como decía, justo a la siguiente jornada, debuta con el Baloncesto Fuenlabrada todo un internacional como Patricio Garino, en casa, ante Betis, mostrando una gran defensa a Frazier para ganar el partido. Un jugador que estaba poniéndose a punto junto con la plantilla, pero sin contrato.

Sin embargo, la situación seguía siendo dramática. 6 derrotas en 7 partidos nos volvían a hacer mirar hacia abajo. Más aún cuando varias de ellas eran contra rivales directos por el Playoff como Betis, o equipos inferiores sobre el papel como Cantabria y Castellón, con quienes parecía que íbamos a estar jugándonos el descenso habiendo perdido los 4 partidos contra ellos.

El pozo de la LEB Plata estaba a tan solo 1 partido, y con los basketaverages perdidos. Digno de una película de terror.

El inicio del «Toni Tren» con final agridulce

Nadie sabe que pasó tras el parón de Febrero a Marzo. Si hubo conjura o simplemente, se necesitaba esa desconexión de algunos días para salir de una situación crispada. El caso es que, a la vuelta, el equipo comenzó a competir de verdad.

Se vislumbraba una idea de juego, se compartía más el balón y se peleaban los partidos, aunque se perdiesen como el de Sevilla o el del Magariños. Llegaron Jordan Swing y Malik Abu, dos jugadores de nivel, pero fuera de forma, sin equipo. Y entraron en dinámica poco a poco.

En palabras de Toni Ten, la llegada de estos jugadores «recolocó al equipo». Y estoy bastante de acuerdo. Pato Garino pudo dedicarse a defender o Tomás Bellas a dirigir, sin tener la necesidad imperiosa de anotar. Su crecimiento, especialmente el de Tomás, dió otra dimensión al Baloncesto Fuenlabrada.

Tanner McGrew encontraba más opciones de ataque, al mismo tiempo que él se sentía liberado de esa presión de tener que liderar al equipo en anotación, algo que terminaba frustrándole. Aquí hizo sus mejores partidos de la temporada, y no sé si de su carrera, como aquel que acabó con tremenda victoria ante el líder (y posterior equipo ACB) Leyma Coruña.

Jugadores como Joey Van Zegeren, Rodijs Macoha o Petar Aranitovic tuvieron un rol mucho más secundario. La rotación era mucho más amplia, y tenía un desatascador en Jordan Swing.

El equipo fue ganando en confianza al mismo tiempo que el Fernando Martín volvió a rugir, a ilusionarse, a pelear junto a su equipo cada balón, igual que hacía Jorge Bilbao en cada partido. Un jugador infravalorado, pero indispensable para entender el tan mencionado «FuenlADN», para levantar al pabellón y a sus compañeros. Su cambio táctico al 5 y su intensidad, han sido combustibles indispensables en este «Toni Tren».

Jorge Bilbao
Jorge Bilbao, alma de este Baloncesto Fuenlabrada (Foto: Twitter Baloncesto Fuenlabrada / @alba_pache)

El Baloncesto Fuenlabrada cosechó una recta final de ensueño con 7 triunfos en los 8 últimos partidos, hincando tan solo la rodilla en la dura pista de uno de los transatlánticos de la competición, el San Pablo Burgos. 7 victorias consecutivas en el Fernando Martín que devolvieron la ilusión a la grada, seguramente lo más importante de este «rush» final del equipo. El «Toni Tren» era, como poco, un AVE.

Sin embargo, los deberes se habían empezado a hacer tarde. Pese al espectacular final, no nos dió para meternos en Playoffs. Betis tuvo un final de temporada similar y no claudicó, sacándonos un triunfo. Nos quedamos con la miel en los labios. A una victoria de entrar en Playoffs con una dinámica muy positiva, y donde nos hubiese esperado Movistar Estudiantes. Un final agridulce.

Reflexión de final de temporada

En honor a la verdad, no ha sido un año bueno. Siempre he defendido que había plantilla para más, para pelear el Playoff cuanto menos. Pero el regusto que queda de la temporada, pese a todo, es bueno. Nos hemos quedado con ganas de más.

Y es que si las 16 victorias y 18 derrotas las hubiesemos diluido a lo largo de todo el año, muchos nos hubiésemos echado las malos a la cabeza, calificando todo de desastre. Pero nos hemos visto tan abajo, al borde del precipicio de la LEB Plata, y luego tan arriba, yendo con el gancho a por los Playoffs, que esta montaña rusa nos ha dejado un chute de adrenalina que nos ha sabido a poco.

Ha costado arrancar, pero creo que al final se hizo. Se dio con la tecla. Mi analogía es la del estudiante que, se esfuerza, pero quizás no tiene los mimbres necesarios para aprobar, o no da con la tecla. No tiene buenos apuntes o no hace bien los esquemas. Se pierde. Nosotros en los exámenes finales hemos apretado, hemos dado con la fórmula. O al menos eso ha parecido. Y nos ha servido para ganar en confianza.

Es por eso que creo que este proyecto necesita cierta continuidad. Ha sido un año malo, insisto, pero al final de temporada se ha recuperado la esencia del Baloncesto Fuenlabrada, y el espíritu del Fernando Martín. Esa es una piedra muy importante sobre la que construir algo bueno.

Ferrán Martínez selló la continuidad de Toni Ten como primera piedra del nuevo proyecto (Foto: Baloncesto Fuenlabrada)

Manteniendo la base de jugadores importantes y apuntalándola, creo que se puede ser ambicioso. Pero para todo eso se necesita dinero … y aquí vamos con la escena post créditos de la película.

Desde la marcha de Germán Cea, había rumores de que unos inversores querían entrar en el club. Se empezó a ver por el pabellón a personalidades de la talla de Ferrán Martínez en el palco. El ex jugador histórico de la Penya o la selección española era un asiduo a los partidos. Junto a él, salió en la rumorología el nombre de Borja Rupérez, empresario muy aficionado al mundo del baloncesto.

Finalmente, el pasado 29 de Abril se dió a conocer el cambio de accionariado en el club, donde el conglomerado de empresas de «Dominio de Proyectos» pasa a ser accionista mayoritario del Baloncesto Fuenlabrada.

¿Qué esperar del futuro? Nuevos inversores de la mano de «Dominio de Proyectos»

La gran pregunta. ¿Qué esperar de este nuevo Baloncesto Fuenlabrada? Sinceramente, con los últimos cambios de propiedad que hemos vivido en el mundo del baloncesto (Betis), hay que tener cautela, pero no por ello dejar a un lado la ilusión de que al fin algo cambie.

Lo primero que pensé es que quién querría invertir en el Baloncesto Fuenlabrada. Porque cuando uno invierte en algo, es que busca a cambio una rentabilidad. Imagino que los inversores habrán entrado a un precio asequible, y, pensando en positivo, su objetivo será volver a subir a ACB para poder revalorizar su inversión.

Ya sabemos que el baloncesto es deficitario, al menos en la mayoría de los casos, pero en la LEB Oro seguramente lo sea aún más, sin menos ingresos de TV por poner un ejemplo.

Poco sabemos de manera oficial de los nuevos propietarios, salvo los nombramientos de varios directores. Ferrán Martínez como nuevo Director General. Miguel Ángel Lago como nuevo Director de Operaciones y Cantera. Y Leyre Grande como nueva Directora Corporativa.

El caso de Miguel Ángel Lago ilusiona especialmente. Un hombre con mucho bagaje en el baloncesto de cantera, y ex Director de la Pablo Laso Academy. No habrá sido fácil su contratación (ni barata), pero a buen seguro que devolverá a todo el baloncesto base del club a su nivel. Y trabajar una cantera denostada en los últimos años, es clave.

También quiero pensar que Leyre Grande tomará las riendas del Marketing del club entre sus labores, otra parcela, bajo mi punto de vista, bastante desatendida en los últimos años. Tanto ella como Ferrán Martínez, y de la mano de «Dominio de Proyectos», deben tener suficientes contactos para encontrar un patrocinador.

Sé que los nuevos inversores han tenido reuniones con los altos mandatarios de la afición fuenlabreña para explicarles un poco sus planes a corto, medio y largo plazo. No me corresponde a mi contarlo hasta que el club quiera presentarlo en sociedad.

Si me pedís mi opinión, hay espacio para la ilusión, pero con cautela. Se plantean ideas con sentido a la vez que con ambición, que buscan como objetivo modernizar el club a los nuevos tiempos. Pasar de algo que creo, se había quedado anticuado, a algo más acorde a los tiempos que corren. Pero para todo esto se necesita tiempo y dinero.

Así que calma, y mientras tanto, quedémonos con otra de las cosas buenas de esta temporada que han hecho que nuestro club se comience a modernizar y a mejorar su imagen de marca. Los videos de Álex Ferrer.

Nos vemos en el siguiente artículo … o no. Espero que os haya gustado. Cuidaros.

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